Las ventanas de madera son cada vez más raras de encontrar. Al menos en construcciones relativamente modernas. A mitad del pasado siglo, materiales como el hierro tomaron el relevo a la madera. Luego llegaría el aluminio y, finalmente, el PVC, que permiten un mantenimiento mucho más fácil, aparte de ofrecer un buen aislamiento acústico y térmico.

No obstante, sigue siendo numerosos los edificios y fincas con ventanas de madera, sobre todo en zonas rurales y en centros históricos de las grandes ciudades. Y el valor y la imagen que les otorgan suele ser completamente distinta a la de edificios de similares características y con ventanas de otro material.

Suelen considerarse piezas de anticuario y se utilizan, incluso, como elemento decorativo. Pero pueden dar muy buen resultado si se restauran o rehabilitan y se mantienen en buen estado (esa es la clave).

La madera es un material que, como ya hemos visto en otros posts, sufre con los cambios climáticos: humedad, viento, lluvia, nieve, sol… Es muy buen aislante (térmico y acústico), pero hay que estar pendiente de él para que permanezca en buenas condiciones.

Así, habrá que comprobar si existen grietas, deformaciones, el estado de los cristales y de la masilla que los sujeta, de bisagras, marcos, sistemas de cierre… Es importante saber si hay carcoma (el mal de la madera). Si es así, serán necesarios productos especiales para acabar con la plaga antes de pasar a una restauración más exhaustiva.

Reparación

Para reparar una ventana de estas características, primero habrá que emplear una espátula para retirar pintura o barniz. Luego se usará decapante para eliminar los restos. Si hay zonas con grietas, se usará masilla especial para rellenarlas y habrá que reponer material allí donde falte.

Posteriormente, se lijará la superficie, para que quede lisa y uniforme, y se aplicará una capa de selladora. Si es posible, se usará masilla plástica para que la conservación sea mejor y que el esmalte o barniz (último paso) que se utilice agarre fácilmente.

Si lo que se pretende es tener un mejor aislamiento térmico, habrá que retirar los cristales antiguos y optar por cristal doble, por ejemplo. Solo habrá que fijarlos con una nueva capa de masilla especial.

Este tipo de ventanas suelen ser más caras, por el material empleado. Además, requieren un pequeño y correcto mantenimiento anual.

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